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Un abogado de alquileres es el especialista en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y los conflictos entre propietarios e inquilinos. Los casos más frecuentes incluyen la redacción y revisión de contratos de alquiler, la reclamación de rentas impagadas, la actualización de la renta (IPC), la recuperación de la fianza, las obras y reparaciones en la vivienda arrendada, y la resolución del contrato por necesidad del arrendador. La última reforma de la LAU (Ley de Vivienda 2023) establece límites a las subidas de renta en zonas tensionadas, amplía la duración mínima del contrato a 5 años (7 si el arrendador es persona jurídica) y refuerza los derechos del inquilino. También asesora en alquileres de temporada y de uso turístico. En Keatia puedes encontrar abogados de alquileres verificados y solicitar cita gratuita.
En Granada hay 2 profesionales disponibles en Alquileres registrados en Keatia.
En Granada, los honorarios por un desahucio por impago (Ley de Enjuiciamiento Civil y Ley de Arrendamientos Urbanos, LAU) suelen depender de si hay solo recuperación de la vivienda o también reclamación de rentas. Como referencia: 60–120 € la consulta, 800–1.500 € por el procedimiento de desahucio, y 1.200–2.500 € si se acumula reclamación de cantidades. A esto hay que sumar procurador (aprox. 300–600 €) y, si procede, tasas de burofax/gestiones. Lo recomendable es pedir presupuesto cerrado y por fases. En keatia.es puedes comparar abogados de alquileres en Granada y solicitar presupuestos con criterios claros.
Si el inquilino deja de pagar, no existe un “plazo” único para echarlo: el desalojo solo puede hacerse mediante un procedimiento judicial de desahucio (LEC). Lo habitual es enviar primero un requerimiento fehaciente (burofax) dando un plazo de pago, y después presentar demanda. Un punto clave es la enervación: si es la primera vez y el arrendador no ha requerido con al menos 30 días de antelación a la demanda, el inquilino puede pagar y paralizar el desahucio (art. 22.4 LEC). En Granada, la duración varía según carga de los Juzgados de Primera Instancia. Lo prudente es actuar rápido y con abogado para evitar errores que alarguen el proceso.
En la práctica, sí: en un desahucio por impago o por expiración de plazo la intervención de abogado y procurador suele ser preceptiva, salvo procedimientos muy concretos de cuantía reducida (que no suelen encajar en desahucios). El procurador representa ante el juzgado y el abogado dirige la estrategia (requerimiento previo, demanda, acumulación de rentas, oposición, lanzamiento). Además, un error habitual es no documentar bien la deuda o no cumplir el requisito de requerimiento previo para evitar la enervación. En Granada, el procedimiento se tramita en los Juzgados de Primera Instancia. Recomendación: consulta un abogado especializado antes de enviar comunicaciones y valora varias opciones en keatia.es para elegir profesional con experiencia en arrendamientos.
Para reclamar rentas impagadas y/o iniciar desahucio necesitas reunir pruebas claras de la relación arrendaticia y de la deuda. Normalmente: contrato de arrendamiento (y anexos), DNI/NIE de arrendador e inquilino si se dispone, justificantes de impago (extractos bancarios, recibos no abonados), comunicaciones previas (burofax, emails, WhatsApp con identificación), y acreditación de la titularidad (nota simple del Registro o escritura, recomendable). Si reclamas suministros, facturas y evidencias de que correspondían al inquilino. También conviene un cuadro de deuda mes a mes. Con todo ello, el abogado puede preparar demanda conforme a LAU y LEC. Recomendación: ordena la documentación desde el primer impago para acelerar plazos y mejorar opciones de cobro.
La fianza en arrendamientos urbanos se regula en la LAU: al finalizar el contrato y entregar llaves, el arrendador debe devolverla, descontando daños o cantidades debidas. Si no la devuelve, suele reclamarse mediante requerimiento fehaciente y, si no hay acuerdo, por vía judicial (procedimiento declarativo según cuantía). Un dato importante: si pasa un mes desde la entrega de llaves sin devolución, la fianza devenga interés legal (art. 36.4 LAU). En Granada, puede intentarse mediación o negociación previa para evitar juicio. Recomendación: documenta entrega de llaves y estado del inmueble (acta, fotos, testigos) y consulta a un abogado para valorar la vía más rápida; en keatia.es puedes encontrar especialistas en alquileres en Granada.
No todo “quedarse” es okupación: si existe contrato, suele tratarse de expiración de plazo con permanencia sin título. La LAU prevé prórrogas y preavisos: en vivienda habitual, para evitar prórrogas tácitas hay que notificar con antelación (habitualmente 4 meses el arrendador y 2 meses el inquilino, según art. 10 LAU). Si el contrato termina y el inquilino no entrega, se plantea desahucio por expiración de plazo (LEC). Evita el cambio de cerradura o cortes de suministros: pueden acarrear responsabilidades. En Granada, el procedimiento se tramita en los Juzgados de Primera Instancia. Recomendación: revisa el contrato y los preavisos con abogado antes de actuar para no perder tiempo ni cometer irregularidades.
Los tiempos varían según el juzgado y si hay oposición, pero un desahucio en Granada suele moverse, orientativamente, entre 3 y 9 meses desde la demanda hasta el lanzamiento, pudiendo alargarse si hay incidentes, recursos o vulnerabilidad. Fases habituales: (1) requerimiento previo (recomendable); (2) demanda con contrato y deuda; (3) admisión y señalamiento de fechas; (4) posible oposición del inquilino; (5) decreto/ sentencia si procede; (6) lanzamiento con comisión judicial. También puede acumularse reclamación de rentas. La correcta preparación documental y la estrategia procesal influyen mucho en el plazo. Recomendación: consulta cuanto antes a un abogado de alquileres y compara perfiles en keatia.es para elegir especialista local.
Como inquilino tienes derecho a la posesión y al uso pacífico de la vivienda durante el contrato (LAU), y el domicilio goza de protección constitucional. Si el arrendador entra sin consentimiento o cambia la cerradura, puede haber responsabilidades civiles y, en casos graves, incluso penales (por ejemplo, coacciones o allanamiento según circunstancias). La vía práctica suele ser: dejar constancia (fotos, testigos, parte policial), solicitar acceso inmediato y, si hay amenazas, denunciar. También puedes reclamar daños y perjuicios y pedir medidas urgentes. En Granada, una denuncia se tramita en comisaría o juzgados competentes, pero conviene asesoramiento para enfocar bien los hechos. Recomendación: no respondas con “autotutela”; consulta a un abogado de arrendamientos para proteger tus derechos y la prueba.
Lo más rentable suele ser antes de firmar o en cuanto aparece el problema. Antes de firmar, un abogado puede revisar cláusulas sensibles (duración, actualización de renta, obras, garantías adicionales, resolución) conforme a la LAU y evitar nulidades o condiciones poco claras. Al primer impago, conviene asesorarse para hacer un requerimiento correcto y planificar la demanda evitando la enervación (art. 22.4 LEC) y errores de cálculo de deuda. Esperar “a ir a juicio” suele encarecer y alargar el conflicto. En Granada, muchos despachos ofrecen consulta inicial y presupuesto por fases. Recomendación: actúa temprano y compara varios profesionales; keatia.es puede ayudarte a encontrar abogados de alquileres en Granada por especialidad y experiencia.
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